Steve Gadd

Steve Gadd

Estilo: Rock/Rock Alternativo



Steve Gadd

Steve Gadd está reconocido unánimemente como uno de las grandes baterías de los últimos cincuenta años, auténtico virtuoso, desde muy pequeño dominaba el instrumento gracias a la influencia familiar, y desde muy joven empezó a granarse una fama y prestigio que lo han llevado a tocar con los músicos más grandes del rock y del jazz.

Steve Gadd ha sido miembro de las bandas de acompañamiento de Chet Baker, Paul McCartney, Paul Simon, Al Jarreau, Joe Cocker, Michael Petrucciani, Bob James, Chick Corea, Eric Clapton, James Taylor, Rickie Lee Jones, james Brown, Dr. John o Jim Croce y miembrto de Steely Dan, Weather Report o el Manhattan Jazz Quintet.

Con 75 años y nacido en New York, pronto llamó la atención de productores y cazatalentos, no teniendo demasiados problemas para obtener sus primeros trabajos; a los once años obtuvo un puesto en la banda del destacado músico de jazz Dizzy Gillespie.

Tras graduarse en la Eastridge High Scool de Irondequoit estuvo dos años en la Escuela de Música de Manhattan, desde donde fue transferido a la Escuela de Música de Eastman, en Rochester. Su popularidad se acrecentó a final de los 70 por su aportación a la evolución del jazz rock en las formaciones de Al Dimeola o Chick Corea y su inclusión en Steely Dan, pero sobre todo por sus habituales colaboraciones con Eric Clapton, relación profesional y personal que llega hasta nuestros días.

Junto con sus trabajos para otros músicos, Steve Gadd ha desarrollado una fantástica carrera liderando Stuff , la Steve Gadd Band o la Steve Gadd with the Gadd Gang, con discos fundamentales como Gaddabout (1984), Pigs and Wizards (1987) o Steve Gadd Band (2018), discazo con el que recorrió los escenarios de todo el mundo y que pudimos disfrutar el año pasado en España cuando vino a presentarlo con una formidable banda. Durante los últimos 30 años ha sido y es considerado por las revistas especializadas Modern Drummer y Drummer World como unos de los diez mejores bateristas del mundo.

Por Griffin Jazz