Red Beard

Red Beard

Estilo: Blues/Country/Folk Rock




Red Beard

Por E. Novi

Cuando al joven Bob Dylan, recién llegado a Nueva York en el invierno de 1961 procedente de su natal Minnesota, le preguntaban por sus orígenes solía fabular sobre una vida en ruta permanente, viajando en trenes de mercancías a los que subía en marcha y donde aprendía viejas tonadas interpretadas por bluesmen olvidados. El canario Jaime Jiménez Fleitas debía soñar de pequeño con aventuras a lomos de un caballo cruzando polvorientos desiertos hacia el Oeste, lejos de las soleadas playas y las palmeras que eran cotidianas para él. Por eso, porque el exotismo depende siempre del punto de vista, un buen día decidió inventar un personaje que pudiera sentarse en el porche de su casa de madera a entonar viejas canciones country mientras se ponía el sol tras las montañas.

Así nació en 2013 Red Beard, un alter ego que le sirve para dar salida a sus devaneos como el forajido romántico, el tipo duro pero con principios, que masca tabaco y jura sobre la Biblia de Gedeón, salido de un western de John Ford. Y comenzó a escribir canciones con tal convicción que hasta el propio Johnny Cash se habría levantado el sombrero en señal de saludo. Blues primigenio, añejo country y genuino folk serían sus señas de identidad.

Contra todo pronóstico el canario convencía con ellas a todo aquel que se paraba a escucharlo, pues su autenticidad no habría sido mayor de haberse criado en los Apalaches cantando bajo la luna azul de Kentucky. La próxima primavera partirá rumbo a Norteamérica en la que será su primera gira por los EE.UU. como un polaco en la campiña inglesa mostrando a los ingleses cómo jugar al cricket, o un nipón cantando por soleá en una tasca de Jerez de la Frontera. Antes habrá pasado el otoño y el invierno curtiéndose en las salas de media España y presentando el que es ya su segundo álbum, "Nobody's Gonna Bring Me Down Vol. 2", para el que se hace acompañar de la guitarra de Juanma Barroso, el banjo de Marcial Bonilla, la armónica y la percusión de Aly Butler y el violín de Álvaro Betancor, una banda de forajidos que podrían haber salido de la serie Deadwood.